Canarias se situó el año pasado entre las comunidades autónomas con menor competitividad, aunque registró un crecimiento por encima de la media, según el Informe de la competitividad Regional en España 2019.

La competitividad promedio de las comunidades aumentó un 5,2% en 2018 respecto al ejercicio anterior. Madrid, Navarra y País Vasco repitieron como las regiones más competitivas de España.

El índice de competitividad regional (Icreg) se obtiene a partir de 53 variables agrupadas en siete grupos: entorno económico, mercado de trabajo, capital humano, entorno institucional, infraestructuras básicas, entorno empresarial e innovación.

Los dos ejes que más contribuyeron al crecimiento de la competitividad fueron el relativo al mercado de trabajo, por la mejora de la tasa de paro, y al capital humano, con aumentos en todas las regiones.