Canarias quiere convertirse en el centro de negocios de referencia para África Occidental. La comunidad tiene varios competidores a los que aventaja en muchos de los factores decisivos, pero aún tiene que mejorar en otros para convertirse en la plataforma de las relaciones económicas y comerciales con el continente para empresas de Europa y América.

La Estrategia Operativa de Internacionalización de la Economía Canaria apunta a este objetivo.

Los obstáculos encontrados son, sobre todo, la conectividad y la logística, el uso generalizado del inglés y otros idiomas y la burocracia.

El Archipiélago está muy delante de sus competidores en fiscalidad, atracción de talento y seguridad jurídica. También en facilidad para hacer negocios, aunque todavía ha de mejorar este aspecto.

En conectividad aérea es superada por Casablanca (Marruecos) y se coloca al mismo nivel que Dakar (Senegal) y Accra (Ghana), sus mayores rivales. El informe de Estrategia se refiere a la necesidad de sumar nuevas rutas no turísticas, en particular con América y el propio continente africano.

Respecto a la conectividad por mar, también la ciudad marroquí tiene ventaja sobre sus competidores.

La estrategia de internacionalización es un objetivo “ambicioso” pero “razonable” y “realista», según indica el informe.

El documento expone los factores diferenciales que colocan a Canarias por encima de otros competidores: su fiscalidad, situación geoestratégica, seguridad jurídica, alta capacidad para atraer talento, costes competitivos, infraestructuras, programas de apoyo al inversor y el peso del turismo.

Como limitaciones están el coste de la conectividad, la poca disponibilidad de suelo, las trabas administrativas, el pequeño tamaño del mercado local, la escasa inversión en I+D o las dificultades para captar personal cualificado, entre otros.