El presidente del Ejecutivo canario, Fernando Clavijo, y la consejera de Hacienda, Rosa Dávila, han decidido que el Archipiélago cierre sus cuentas tres meses antes de que acabe el año.

La decisión la confirmaron ayer, tras reunirse con Cristóbal Montoro para conocer las consecuencias del cierre anticipado de los Presupuestos estatales. El ministro de Hacienda en funciones garantizó la transferencia a las Islas de todas las partidas pendientes (316 millones de euros), pero la interinidad del Gobierno y el bloqueo del gasto estatal, mantiene la incertidumbre sobre su viabilidad jurídica.

La situación de falta de Gobierno y el cierre de las cuentas estatales, hacen que el abono a Canarias de los recursos estatales comprometidos requiera obligatoriamente de la autorización por separado en Consejo de Ministros de cada una de las partidas pendientes, previo informe favorable de la Intervención General y de la Abogacía del Estado, sin que en ningún caso haya garantías de que vayan a obtener el visto bueno.

El cierre anticipado de los presupuestos autonómicos tiene en principio solo efectos contables. La posibilidad de que al final se tengan que hacer recortes dependerá de que el Estado haga llegar o no a Canarias la totalidad de los recursos comprometidos.