La Comisión Europea (CE) presentó ayer un plan de emergencia para frenar la subida de la factura de la luz.

El plan se basa en cinco aspectos: un tope a la remuneración de renovables, carbón y nuclear; una tasa que deberán pagar las compañías de petróleo y gas; un precio máximo que la UE impondrá al gas ruso; un objetivo obligatorio de reducción del consumo de electricidad en horas pico, y ayudas para la liquidez de las comercializadoras.

Las propuestas se discutirán ahora con la idea de que entren en vigor en las próximas semanas.

El recorte obligatorio del consumo se haría, por ejemplo, desplazando actividades industriales automatizadas a la noche o al fin de semana.

Además, se flexibilizarán las reglas en materia de ayudas públicas.