Los empresarios afectados por el cierre del Sotavento, respaldados por la federación de hostelería, iniciarán una batalla judicial para reclamar la apertura del centro comercial del muelle deportivo así como indemnizaciones a la Corporación por daños patrimoniales, y querellas contra el denunciante.

Tanto la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas (FEHT), como la Asociación de Bares, Cafeterías, Restaurantes y Ocio de Las Palmas (AEBCRO), se solidarizaron con los afectados por el cierre, que califican de «desmedido» porque los problemas detectados por los técnicos municipales, «se hubieran podido resolver sin tener que recurrir a su cierre».

Fernando Fraile, presidente de la FEHT, anunció que intervendrá en el asunto y no descarta reclamar daños y perjuicios. Cree que no se han seguido los procedimientos requeridos por la ley, lo que ha provocado a los empresarios indefensión e inseguridad jurídica.

También se está barajando plantear una demanda contra el denunciante por supuesta falsa denuncia y otros presuntos delitos como el de amenaza.

Los representantes de los restaurantes afectados, explicaron que las deficiencias de seguridad detectadas por el Ayuntamiento «estaban resueltas antes de que el técnico municipal hiciera su informe». Además, aseguran que la inspección tuvo lugar una hora antes de la apertura del centro, y que en ese momento se estaba limpiando el inmueble.

Respecto a los cambios en la estructura y distribución de los locales del centro, los empresarios aclararon que tenían licencia de obra concedida por el propio Ayuntamiento.