La morosidad de las administraciones públicas ha crecido un 38,6% tras las elecciones municipales del pasado mes de mayo.

Las administraciones tardan actualmente en pagar 10 días más de media que antes de esos comicios, cuando la deuda era de 10.600 millones de euros, cifra que a finales de diciembre había escalado a los 14.700 millones. Sólo en los últimos tres meses, el periodo de pago de las administraciones ha aumentado en tres días, hasta los 86 días de media.

Los periodos de pago de la Administración Central se han mantenido estables, con 44 días, mientras que el de las comunidades autónomas ha aumentado un 3,1%, hasta los 101 días, y el de los ayuntamientos, un 6%, hasta los 71 días.

Extremadura (165 días), Murcia (134 días) y Aragón (130 días) son las comunidades más incumplidoras. Navarra (32 días) y el País Vasco (36) están en extremo opuesto. En Canarias, el incremento es del 8,2%.

Ninguna comunidad autónoma cumple los plazos legales de pago, aunque la deuda comercial de los ayuntamientos se ha reducido en 100 millones desde mayo.