La organización de autónomos ATA ha realizado una contrapropuesta al Gobierno sobre las cotizaciones, planteando que la subida de la base mínima para 2019 sea como máximo del 1,5% y con una cuota reducida para aquellos cuyos ingresos anuales sean inferiores al salario mínimo interprofesional (SMI).

ATA se opone así a la última propuesta del Gobierno de vincular la subida de la base mínima del próximo año a la inflación anual que se registre en noviembre de este año, una medida que implicaría un gasto para los autónomos superior a los 260 euros anuales.

La base mínima de cotización actual de los autónomos es de 932,7 euros mensuales, tres veces superior a la existente hace tres décadas y se ha revalorizado un 21,1% en los últimos 15 años, con subidas anuales medias del 1,4%.

La organización aceptaría tres escenarios. En el primero, la base mínima subiría en 2019 un 1,5% y el tipo de cotización sería del 29,8%; el segundo escenario consistiría en un alza de la base mínima del 1%, con un tipo del 30%, y el tercero implicaría la congelación de la base mínima en los 932,7 euros actuales, pero con un tipo inicial del 30,3%, que se incrementaría al 30,6% en 2020.