El Pleno del Congreso aprobó ayer el decreto ley del plan de ahorro energético para cumplir el compromiso con la Unión Europea.

Ante un posible corte de suministro por parte de Rusia, se establecen una serie de medidas para rebajar el consumo de gas.

Los grupos parlamentarios podrán presentar enmiendas para intentar introducir modificaciones.

El plan limita la temperatura de calefacción y refrigeración a 19 y 27 grados respectivamente en inmuebles de las administraciones públicas, establecimientos comerciales, espacios culturales o infraestructuras de transporte. Quedan exentos hospitales, centros educativos, gimnasios, peluquerías o cocinas de restaurantes.

Además, las luces de escaparates y edificios públicos desocupados deberán apagarse a partir de las 22.00 horas y se obliga a que antes del 30 de septiembre edificios y locales dispongan de cierres automáticos en las puertas.