Los sindicatos de estibadores desconvocaron ayer la huelga de la próxima semana tras la decisión del Gobierno de retrasar hasta el 24 de febrero la aprobación de la reforma de la estiba.

A primera hora de la tarde de ayer miércoles, el Gobierno reabría la vía de la negociación, cuando parecía que el conflicto no tendría solución. En un comunicado se comprometía a demorar una semana más la aprobación del real decreto de liberalización de la estiba si patronal y sindicatos se sentaban a negociar el nuevo modelo.

Los portuarios, ante este anuncio, decidieron desconvocar los paros para sentarse a dialogar.

Ahora disponen de una semana para pactar aspectos como la garantía de los puestos de trabajo, la profesionalidad de los trabajadores y el modo de organización del trabajo en los puertos.