La Unión Europea y Reino Unido acordaron ayer retrasar el brexit hasta el 31 de octubre, lo que supone un respiro para el sector turístico canario. De haberse producido la desconexión sin acuerdo, las islas habrían perdido unos 550.000 visitantes solo este año, con un impacto en la facturación de 648 millones de euros.

El lobby Exceltur, donde están 27 de las mayores firmas del sector, considera que la prórroga de Bruselas evita que el turismo en España pierda dos millones de visitantes británicos. En 2018 aterrizaron en las Islas cerca de 5,1 de los 18,5 millones procedentes de Gran Bretaña.

Cada británico gasta en sus vacaciones en Canarias una media de 1.183 euros, de ahí la pérdida de 648 millones. La merma a nivel nacional habría sido de unos 1.500 millones.

La decisión de Bruselas mitiga, de momento, un enorme riesgo para la actividad turística española y permite, al menos, salvar la temporada alta. Además, da un margen para preparar nuevos escenarios.

Sin embargo, esto no significa que la incertidumbre de todo este tiempo no se haya dejado sentir. El Archipiélago es la región del país que más la está sufriendo. Las empresas de las Islas han reducido sus ventas a turistas británicos en un 6,8%.