El gobierno alemán ha incluido desde hoy mismo a Canarias entre las regiones a las que es peligroso viajar. Las islas se suman así al resto de España.

Berlín obliga a quienes procedan de estas zonas a hacer cuarentena o a presentar a su llegada en el aeropuerto un test que acredite que no está contagiado por Covid-19.

El sector turístico canario ve como se cumplen los peores pronósticos y la temporada alta de invierno comienza gravemente herida. Sólo se podrá salvar algo si se contienen los contagios en estos dos meses.

Las Islas recibieron el pasado año 15,1 millones de turistas, de los que 2,7 millones eran alemanes. Son el segundo mayor mercado, con una cuota del 18%, solo por detrás del británico.

Sin alemanes, las previsiones de ocupación están por debajo del 15%, unas cifras que hacen inviable que muchos hoteles se mantengan abiertos.

En julio, Reino Unido, el principal mercado para las Islas, ya había recomendado no venir aquí. Le han seguido Holanda, Polonia y la mayoría de los países nórdicos. Solo queda Suecia como único mercado totalmente abierto.

La consejera de Turismo, Yaiza Castilla, confía en que Canarias pueda mejorar la situación en el próximo mes, para lo que considera imprescindible endurecer las medidas restrictivas y los controles para frenar el índice de contagios.

Castilla solicita una vez más implantar las PCR en origen y destino. Turismo de Canarias trabaja ya en una propuesta que haga viable esta medida para afianzar al Archipiélago como destino seguro.