La patronal se muestra alarmada ante el continuo trasvase de camas del sector extrahotelero al clandestino. La salida de apartamentos y complejos enteros del circuito legal para pasar a comercializarse por otras vías amenaza con dañar la imagen del sector en el Sur de Gran Canaria.

Diversos estudios de la patronal cifran en unas 19.000 las camas que actualmente están fuera de control. El presidente de la Asociación de Empresarios de Alojamientos Turísticos (AEAT), Tom Smulders, responsabiliza del daño a las instituciones.

Recientemente ha denunciado la salida de un edificio de unos 300 apartamentos en Playa del Inglés. «Ese complejo se ha quedado vacío de clientes del circuito legal, después de la muerte de uno de los directivos del edificio, que ha sido abandonado a su suerte por la institución pública», señala Smulders, poniendo a la situación como ejemplo de la permisividad que hunde a la ética turística.

Smulders advierte de que hay varios complejos en juego por la lentitud judicial y de la inspección turística a la hora de resolver las denuncias.