La Inspección de Trabajo y Seguridad Social ha aflorado entre enero y septiembre 7.000 contratos irregulares en Canarias, de los que 6.000 eran temporales que se han convertido en indefinidos y otros 1.000 con jornadas a tiempo parcial inferiores a las que realizaban los trabajadores.

A estos 7.000 hay que añadir los 3.000 empleos de personas que desempeñaban su labor sin contrato.

El plan extraordinario de la Inspección de Trabajo prevé inspeccionar como mínimo 1.280 empresas para vigilar el fraude en la contratación. Esta actuación de refuerzo se sumará a la actividad ordinaria de la Inspección que solo hasta el mes de septiembre ha mejorado la situación laboral de más de 10.000 trabajadores que tenían contratos fraudulentos o carecían de ellos.

La campaña extraordinaria contará con un refuerzo de 32 nuevos inspectores y dará comienzo el 15 de octubre.

El 63% de las empresas canarias reconocieron que cometían irregularidades y modificaron los contratos, tras recibir notificiaciones aleatorias del plan director por un Trabajo Decente.

El plan extraordinario tiene como objetivos constatar la situación de alta en la Seguridad Social de los trabajadores de las empresas que se visiten; comprobar el cumplimiento de las jornadas laborales pactadas; convertir los falsos empleos a tiempo parcial en contratos a tiempo completo; y evaluar la conversión de contratos eventuales que deben transformarse en fijos.